Domingos de cuento y fotos de las vacaciones

16 de agosto

SALUD Y BIENESTAR

Buenos días!
Esta semana he estado un poco más ausente que de costumbre pero me apetecía desconectar de verdad unos días en mis vacaciones. Hoy las vacaciones llegan a su fin y ponemos rumbo a Asturias nuevamente. Han sido unos días fantásticos en los que hemos disfrutado del placer de estar acompañados por la familia y los amigos, del sol y el mar, de los helados, … y de todo aquello que normalmente está reservado para los periodos vacacionales. He vuelto después de unos años a uno de mis lugares preferidos en el mundo, Cadaqués, un pueblo costero de Girona que si no  conocéis os recomiendo muchísimo.

Mañana arrancamos de nuevo con fuerza y ganas, y tendremos un post de deporte en el que os enseñaré unos ejercicios sencillos y prácticos  que podemos hacer en casa para tonificar nuestro cuerpo. Ahora os dejo con unas fotos de estas vacaciones y, por supuesto, con el cuento de los domingos.

cuento

vacacionescadaqués

librosmywellnesslab

tea

Y ahora sí, aquí tenéis el cuento de este Domingo, una preciosa fábula china sobre el valor de ser honesto. Espero que os guste tanto como a mi. Si queréis leer alguno de los otros cuentos que he ido publicando podéis hacerlo aquí, aquí y aquí.

LA FLOR DE LA HONESTIDAD

Se cuenta que allá por el año 250 a.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.

Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.

Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe. Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración y sin poder creerlo le preguntó:

– “¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura.”

Y la hija respondió:

– “No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz.”

Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones. Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:

– “Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China.”

La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones…

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado. Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.

Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación, la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.

En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella.

Finalmente llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado. Aquella bella joven sería su futura esposa.

Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.

Entonces, con calma el príncipe explicó:

– “Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: LA FLOR DE LA HONESTIDAD. Todas las semillas que entregué eran estériles.”

8 COMENTARIOS

Compártelo

¿Te ha gustado? ¡Pues muchas más cosas te estan esperando! ¿Te animas?

8 COMENTARIOS;

  1. yolybel1000

    hola preciosa, qué bellas fotos, me alegro que hayáis disfrutado de esas vacaciones…El cuento me ha encantado, sobre todo porque es lo que más valoro en las personas que sean sinceras y honestas…gracias por compartir y besos

    Reply
  2. Esther

    Buenos días,
    Antes que nada aclarar que mi comentario lo hago desde el respeto y con ánimo de concienciar a las mujeres como a veces no detectamos el sexismo en los cuentos de nuestr@s hij@s. Los cuales van creando estereotipos patriarcales que quedan en el subconsciente colectivo.
    Por supuesto que la honestidad es algo tremendamente valiosos pero el vehículo que se ha empleado para explicarlo, esta lleno de mensajes patriarcales y sexistas.
    La figura masculina es poderosa y tiene el poder de elección, En cambio la figura femenina ocupa el lado opuesto al poder, la autosuficiencia y la libertad.
    Dejo como ejemplo un párrafo explicativo:
    “”los niños/as están inmersos en un ambiente educativo que desdibuja la labor histórica de las mujeres, que sexualiza a las chicas en términos anticuados como las reglas de apariencia y moralidad, que proporciona ejemplos jerárquicos diferenciados por sexos y que no sabe enseñar lo que es la justicia, lo cual perjudica tanto a los niños como a las niñas.””
    Soraya Chemaly
    Feminista, escritora, satírica…

    Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *